En una finca privada de Barranda, en el corazón de Murcia, surge una propuesta concebida junto a la wedding planner Puro Trajin que trasciende la decoración para convertirse en una experiencia sensorial. La cera perlada en matices cálidos —del rojo profundo al naranja y al amarillo luminoso— se despliega a lo largo de mesas infinitas, bañadas por el resplandor de las velas y realzadas por una composición floral cuidadosamente orquestada.